Lunes, suena el despertador, lo apago y me quedo dormida cinco minutos llegar a la oficina, un poco tarde como de costumbre. Resuelvo mil y una pequeñas cuestiones ymás, que luego resultan ser veinte, y ya me levanto apurada. Saco a los perros para que meen mientras el agua se calienta para hacerme un té. Me visto. Me tomo el té. Cruzo la ciudad para alguna de tamaño algo mayor. Vuelvo corriendo a casa a sacar a los perros a mear. Almuerzo. Trabajo un poco más en el ordenador. Salgo a correr un rato. Me ducho. Hablo por teléfono mientras ceno. Leo un par de páginas que mañana no recordaré. Me acurruco y me duermo.
Martes ¿o es lunes?, suena el despertador, lo apago y me quedo dormida cinco minutos más, que luego resultan ser veinte, y ya me levanto apurada. Una meada en el salón. ¿Cuál de los dos perros habrá sido? Bronca a los dos. Los saco a que meen mientras el agua se calienta para hacerme un té. Me visto. Me tomo el té. Cruzo la ciudad para llegar a la oficina, un poco tarde como de costumbre. Resuelvo mil y una pequeñas cuestiones y alguna de tamaño algo mayor. Vuelvo corriendo a casa a sacar a los perros a mear. Almuerzo. Trabajo un poco más en el ordenador. Salgo a correr un rato. Me ducho. Hablo por teléfono mientras ceno. Saco de nuevo a los perros. Hoy estoy cansada hasta para leer. Me acurruco y me duermo.
Miércoles ¿o es jueves?...