miércoles, 12 de agosto de 2009

Qué suerte!

Pues sí, hay veces en que me doy cuenta de que la frase ésa publicitaria de que es una suerte vivir aquí, se cumple, al menos para ciertas cosas. Ayer, por ejemplo, con la excusa de la lluvia de estrellas, cogí mi coche y en apenas una horita conduciendo, ya estaba a dos mil metros de altura, disfrutando de dos kilómetros menos de interferencias atmosféricas sobre mi cabeza. Estrellas fugaces, escasas, pero una vía láctea que quitaba el hipo y una sopa de estrellas espectacular.

Escorpio y la vía láctea:


8 comentarios:

Bernardo José Mora dijo...

Jo, qué cosas.

Susana dijo...

Qué suerte la tuya que puedes disfrutar de semejante espectáculo a tan poca distancia de tu casa....

Abrazos.

Belén dijo...

Menos mal que lo has dibujado, no lo veía!

Besicos

Bernardo José Mora dijo...

Donde esté Orión, que se quiten todas las demas constelaciones.

Furacán dijo...

Vaya lujo! yo ayer intenté ver las estrellas y cuando estaba concentrado lo que vi fue un murciélago enorme a un par de cm de mi cara, vaya susto! jajaja

ONA dijo...

Sopa de estrellas, mmmmmmmmmm

Mira, otros ven murciélagos!!!

;)

Anónimo dijo...

Una horita de coche es una pila de kilometros. pero bueno supongo que merecio la pena, tienes alguna fotillo mas?
Tres besazos

Franki dijo...

Que bien, aqí ni con dos horitas:)
Besos