miércoles, 4 de febrero de 2009

Homenaje a Hans Beck

Mi hermana y yo teníamos una caja de cartón llena de clicks y accesorios. Las piezas estrellas eran mi ambulancia y su helicóptero. Nunca entendí por qué las clicks tenían faldita, así que mi personaje (el que me representaba a mí en el juego) era un click supuestamente chico (con pantalones) al que le había puesto el pelo de chica. Y ésa era yo.

Mi hermana y yo llenábamos la escalera de mi casa del mundo famobil: un escalón era su casa, otro la mía, otro un parque o una calle… Aquello era toda una ciudad. Y era un rollo volverlo a meter todo en la caja para seguir jugando al día siguiente, así que intentábamos convencer a mi madre de dejarlo todo allí “tirado” según ella y “colocado” según nosotras… Y normalmente la convencíamos y tenía que sortear helipuertos y hospitales para subir a tender la ropa. Cuando fuimos creciendo, cada vez los clicks salían menos de su caja, hasta que al final nos la llevamos a la casa de mi abuela, donde tenían un adecuado retiro los juguetes desplazados. Un día, entraron a robar a casa de mi abuela, y debió ser cosa de niñatos, porque una de las cosas que desapareció fue la caja de clicks. Se montó una expedición de salvamento formada por hermanas y primos y, entre las zarzas y las pencas, pudimos rescatar algunas piezas. Yo nunca aparecí. Supongo que vivo feliz en el cielo de los clicks.



Ya “de grande” (iba a poner “de adulta”, pero no sería exacto) me regalaron un periodista y un deshollinador (pero eso ya es otra historia que debe ser contada en otra parte y otro momento), los cuales deben estar guardados en algún cajón. Con la morriña que esto me ha despertado, voy a ver si los rescato y los pongo de nuevo a la vista.


Para otros nostálgicos: página oficial de playmobil





(la foto es bajada de internet)

13 comentarios:

Pokol dijo...

Me encantan los recuerdos de la infancia:)

Bernardo José Mora dijo...

Mira a la niña
Camina, sueña, vive...
Merece un haiku


(Iba a ponerlo en el post anterior, pero creo que aquí pega más.)

Furacán dijo...

Genial el post! yo tenía, o tengo espero, un bidón lleno de clicks que debe andar por algún lado. Estaban geniales.
Lástima que la infancia dure tan poco, no me dio tiempo a juntar los suficientes para crear una ciudad :-D

volare dijo...

Los clics creaban comunidad! En mi casa nos juntábamos 4 primos con tooodos nuestros clics y cada uno tenía diferentes colecciones. Mis prefes, (aparte del fuerte del oeste), la estación polar y la furgoneta de la tele (esta última toda una premonición, por cierto). Por ahí siguen guardados...
besitos!

Anónimo dijo...

hola hola...bueno que me da gusto leerte y aprovecho para dejarte la direccion de mi nuevo nuevisimo blog www.hagopoemas.blogspot.com ah mi direccion anterior poemasparafumarcrack. espero me recuerdes. abrazo

Pep dijo...

... los kliks te hacen soñar ... buen y merecido homenaje ...
saluz

Sylvie dijo...

ays...a mi también me dió mucha penita enterarme...
¡¡¡cuanto he jugado yo con ellos también!!!!...

todo el campamento entero montaba con un primo mío...puff...¡¡¡como me gustaban!!!

Besitos.

runner48 dijo...

Los juguetes de cuando éramos pequeños nos hacen recordar que tenemos que mirar la vida con ojos inocentes, una inocencia sabia que asimila y digiere la experiencia que no teníamos.
bsss
Estoy restaurando mis muñecos :)))
bss

Belén dijo...

Jo que si, me acabo de enterar, que fuerte...

Besicos

Conciencia Personal dijo...

Esa infancia dormida, que a veces regresa a uno, me enternece. Conservo uno que otro juguete de aquella lejana época...

besos, Monique.

CAPTAIN JACK ESPÁRRAGO dijo...

Yo como soy más mauor que tú no jugué mucho con los cliks, pero todavía recuerdo mis batallas de indios y soldados americanos en el corredor de mi casa.

A veces volver a mirar la vida con ojos de niño es absolutamente imprescindible, como en los tiempos que vivimos.

Un abrazo.

Yusuf dijo...

Haiku de clicks;

Mis brazos inarticulados
Mi mirada perdida
Vida de click en el fuerte

Pekas dijo...

jajaja... yo era más de los Madelman... pero me cojió una "depresión" de caballo el día que les quité las botas.. ( los míos eran el espeleólogo y el esquiador.. of course.. !!! ) pues un día les quité las botas... y no tenian pies...!!!!! tenian muñones...!!!! buááááááááá... !!!!

( tierno post... ;-))))