sábado, 22 de enero de 2011

Aquí en mí


Dos días después de escribir mi anterior post, mi abuela se puso mala. Tras 16 días ingresada, nos dejó. El mes que viene iba a cumplir 95 años. Tuvo una vida plena, donde regaló y recibió amor sin racanerías. En sus últimos días la acompañamos en todo momento y nos hartamos de darle besos y recordarle lo que la queríamos. Hasta el final, nos demostró su amor aunque solo pudiera con su mirada.

Tengo esa mirada aquí en mí para siempre. Te quiero yaya y te echo de menos.


8 comentarios:

piero dijo...

no me conoces, soy de uruguay y hace unos anos mi abuela nos dejo, pero por suerte antes pudimos brindarle todo el amor que preciso, esas madres de antes tienen algo, una endereza, una paz interior, un haber pasado por la vida y haber visto muchos cambios y haberse adaptado a ellos,,, un saludo

Furacán dijo...

Siento mucho que os haya dejado pero me alegro de que en sus últimos días haya podido recibir (y dar, aunque sólo fuera con la mirada) todo ese cariño.
Un abrazo Granota.

Franki dijo...

Siento mucho la marcha de tu yaya. Supongo que despedirse de esta etapa, rodead@ de tus seres mas queridos, es el mejor visado para viajar en paz. Cuida y guarda con cariño esa mirada. Es un hermoso regalo que seguro estara siempre contigo.
Un abrazo muy fuerte, Granota

Franki dijo...

Siento mucho la marcha de tu yaya. Supongo que despedirse de esta etapa, rodead@ de tus seres mas queridos, es el mejor visado para viajar en paz. Cuida y guarda con cariño esa mirada. Es un hermoso regalo que seguro estara siempre contigo.
Un abrazo muy fuerte, Granota

Belén dijo...

Son momentos complicados... ¡lo siento mucho!

Besicos

volare dijo...

Cuando lo siento, mi niña...

Un besazo muy fuerte

Pekas dijo...

Un abrazo lleno de miradas y de silencios que lo dicen todo...

Fer dijo...

Afortunada tú que la has tenido hasta los 95.
Bss