lunes, 31 de enero de 2011

El día que crucé el Larkia Lha


11 de noviembre

"Nos despertaron a las 4 de la mañana. Yo ya me había despertado hacía tiempo con el ruido del viento en la tienda y ya se oía gente moviéndose por ahí y recogiendo cosas.

Recogimos los petates y nos pusimos a desayunar pero no me entró mucha comida. Leche con cereales y un poco de torta de harina con miel. Me aflojé de tripa ¿picante, madrugón, nervios?

Salimos a las 5 y media. Aún era de noche. Con unas estrellas preciosas y un poco las montañas iluminadas. Un fisco de luz de luna tras las montañas, que enseguida se puso. Hacía bastante frío, se nos congelaron las mangueritas de los camelbags. Enseguida dejó de hacer falta el frontal.

Tras una pequeña subida, el camino fue llano un buen rato y me sentía bastante bien. Era como un pasillo entre la morrena lateral de un glaciar cubierta de nieve y una ladera sin nieve. Pero enseguida empecé a notar la altitud. Me costaba mucho subir y me tenía que parar cada 2 x 3.
















Prem se portó de maravilla conmigo, yendo detrás de mí, animándome, cantando, diciendo tonterías.

El paso es muy largo, se sube una loma, se sube otra, otra más y en cada una piensas que ya vas a ver las banderas de oración que marcan el punto más alto... Se pasan lagos helados (Prem tiró piedras y rebotaban en el hielo). Al fin, a las 11 alcancé el paso. Los demás llevaban ya un rato esperando.

Desde el paso, el camino baja primero suavemente y con bastante hielo, pero con piedras salteadas que te dejan apoyar bien, no se echaron en falta los crampones. Pero llega a un borde en el que baja vertiginosamente por una arista de tierra con vistas DESCOMUNALES sobre picos, glaciares, morrenas. Una pena que hoy fuera tan justa de fuerzas y apenas grabé."

"Lo más alucinante, LOS Y LAS PORTERS, algunos bajando por allí en cholas y cargados hasta lo impensable. Vi a una porter con sandalias de las de meter los dedos."

"Cuando acabó la bajada más vertical, caminamos un rato al lado de un glaciar y se oían los crujidos y las piedras cayendo, impresionante, lástima que la etapa fuera tan larga y no diera tiempo de sentarse un rato a contemplarlo".






8 comentarios:

Pekas dijo...

Un buen título para una novela...

Un día te explicaré alguna "ñapilla" para que no se te congele el tubo del camelback...,-)

Me desparramo por tus letras viajando desde la chimenea..;-))

la granota dijo...

Sí, me comentaron luego que había que soplar para vaciarlo de agua, pero claro, eso me lo dijeron luego...

Furacán dijo...

Que bonito! vaya joya ese diario. Me están gustando estas entradas.

Bernardo José Mora dijo...

Lo bonito de los diarios es que vienen a ser el reflejo de la primera impresión. Le reflexión sobre lo visto viene después. Espero que también nos la ofrezcas.

la granota dijo...

Jolines, ¿más trabajo?

Franki dijo...

Me encanta leerte, me hace viajar al pasado, aunque no tuve la suerte de pasear por estos lugares:)
Un beso

Bernardo José Mora dijo...

No, más arte.

Pekas dijo...

jejeje... a parte de soplar...
:-))) ( he hablado de "ñapas"... no de habilidades y leyes físicas...;-)))

jejejeje... no me haga ud mucho caso.. es la influencia del yin y el yang..;-)))