jueves, 30 de agosto de 2007

Desierto

Dicen ciertos estudios de Psicología Ambiental que los seres humanos genéticamente preferimos los lugares verdes, frondosos, con presencia de agua dulce. Y eso se debe a que esos lugares son los idóneos para el desarrollo y calidad de vida de nuestra especie.

Pero los desiertos también tienen un magnetismo especial, la belleza de las líneas, la dureza, la capacidad de adaptación y supervivencia de las especies que allí viven...

El Malpaís de Rasca es un lugar así, volcánico, seco, ensalitrado, pero lleno de colores, de vida y de rincones especiales.






7 comentarios:

Bernardo José Mora dijo...

Pero siempre aparece el capullo de turno que no lo sabe apreciar.

Fer dijo...

Tiene su encanto, pero prefiero que sea en dosis pequeñas.
No sé si me explico...
Slds.

Furacán dijo...

Pues si, estoy de acuerdo. Estos paisajes tienen la belleza de lo simple.

Bikos

Imagine Photographers dijo...

Tienes razón en lo que dices, no he visitado nunca este lugar pero he estado en algun desierto y tienen un encanto especial, te vuelves mas sesible a la vida, te embriagas la soledad y no hablemos de la cúpula celeste en una noche sin luna.
besos

Emma dijo...

Me gustaria hundir las manos en esas piedras calientes y despues meter los pies en la charca de agua tibia, el viento no diria nada, solo estaria yo ahi y mi aliento, como un animal salino.

Un ratito, nada mas.

Pekas dijo...

Es en esos desiertos... ( y en las extensiones nevadas...) en donde me suelo encontrar conmigo mismo...

Un rincón precioso el que nos muestras... gracias..!!!

Minia dijo...

Nunca he tenido la ocasion de estar en un lugar asi..

Desde luego es precioso, uno debe de sentirse solo, pero mas unido que nunca con la natualeza.. a veces quisiera ir a un lugar como ese, y escuchar alli el silencio. Creo que solo cuando coseguimos escuchar el silencio somos capaces de escuchar nuestro corazon...