viernes, 25 de febrero de 2011

la niña diosa


Nos dijeron que entráramos al patio del palacio que en unos minutos se iba a asomar a una ventana la niña diosa, la kumari deví, en su aparición diaria para la contemplación y adoración de sus seguidores.

Pero la verdad, que de las 20 ó 30 personas que estábamos allí esperando, la gran mayoría éramos turistas. El padre estaba ya asomado, vigilando que nadie preparara la cámara para sacar imágenes de la diosa y esperando el momento adecuado para mostrarla.

La niña se asomó por fin con cara de hastío. Un gran ohhhhhh resonó entre los presentes, como si aquella niña fuera algo más que una criatura encerrada en una jaula de oro. Pero enseguida el padre tiró de ella hacia atrás y nos echó una bronca monumental porque alguien había levantado la cámara para hacer una foto.

Luego, la niña volvió a aparecer por tan solo quizá diez segundos y no dedicó a sus adoradores ni una sola mirada, antes de volver a desaparecer en la penumbra de su palacio.

3 comentarios:

Bernardo José Mora dijo...

Para irnos situando... ¿Se trataba de Matina?

http://www.emol.com/noticias/internacional/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=324972

Franki dijo...

Nunca me han gustado ni los dioses ni las diosas, ni los curas ni las monjas.
Vaya creo que rima:)
Un beso

Conciencia Personal dijo...

Rendir tributo a alguien tan pequeño, tan impuesto, me surge como una luz, que se me niega..

besos desde el otro lado, Monique.